Desde pequeño siempre tuve la conciencia que podía hacer cualquier cosa, desde volar (volar con aparatos que nos permitieran contrarrestar la atracción gravitatoria) hasta aprender cualquier cosa que se quisiera.
Esto me llevo a tener en mi mente mas de mil y un proyectos a la vez, desde el hacer una casa en el árbol, construir robot y aprender a cocinar.
Esto, no solo se baso en mi capacidad de raciocinio, ni en la forma en que procesa mi mente la información enviada, se origino en la maravillosa y apreciada confianza que mis padres crearon en mi.
Desde pequeño tuvimos la fortuna de que se nos brindaron las facilidades para hacer las cosas, si tenias hambre y deseabas comer, tenias el refrigerador a tu disposición. Si deseabas conocer algo, ya sea el como funcionaba o para que servía,tenias a la mano libros y revistas (generalmente, libros usados, ya que el ámbito socio-económico-cultural ene l que me crie fue realmente de pobre a medio.
Por lo mismo, nos crearon la confianza de que podíamos hacer cualquier cosa, desde ayudar en casa (que realmente era una obligación). hasta emprender cualquier proyecto que se nos cruzaba por la mente.
Esa confianza aumento, cuando por causas naturales, mi abuela falleció y estuvimos algunos meses, solos mi hermana y yo (aproximadamente de 9 y 6 años respectivamente). En ese momento, dependíamos uno de otro, desde comer, ir a la escuela, estudiar, hacer tareas, etc… eso nos brindo seguridad en nosotros, y que aunque la familia velaba por nuestra seguridad, era responsabilidad de ambos el cuidarnos.
Esa seguridad, es la misma que refleja el niño cuando sube por decima u onceaba vez a la bicicleta, seguro de que no le pasara nada, no se pregunta si lo lograra, lo da por hecho. Esa misma seguridad es la que todos deberíamos tener en nosotros, que nos equivocaremos, seguramente si, y eso nos ayudara más adelante, las equivocaciones, (tema que tratare otro día).
Si, todos debemos tener confianza en lo que hacemos, desde bailar, cantar, trabajar, reírnos, llorar, esa confianza es la que nos permite seguir siendo nosotros, porque es confianza en uno mismo, no reflejo de algo que vivimos.
De alli, que cuando me preguntan el porque no creo en Dios (tengo una extraña visión de que es Dios para mi, que explicare más adelante) que cuando me pregunta, ¿si no crees en Dios, entonces en que crees? mi respuesta es seca, – Creo en mi.
Saludos desde el aire
Chihuahua-TOluca
31-enero-2009